Detrás del sombrero, entrevista

10537204_863390303691184_2731944889987999451_o

Cuéntanos algo sobre ti

Desde que soy un niño, siempre he tenido claro que quería trabajar, de alguna forma, en el mundo del arte. Empecé a escribir cuando tenía unos 12 años, en su mayor parte relatos e historias de fantasía. A los 15 empecé a ir a la escuela de teatro “La Lavandería”, en la que estuve tres años actuando. Mi grupo de teatro se disolvió cuando empecé a estudiar Psicología en la universidad, pero, como no quería distanciarme totalmente del mundo del teatro, seguí trabajando con mi antigua profesora como ayudante de dirección para otro grupo durante un año en el que aprendí mucho. En aquel grupo formé varias amistades y, cuando ya hubo confianza, me armé de valor y les propuse a esos actores trabajar en una obra que había escrito hacía ya un tiempo, como si fuéramos una compañía propia. Así fue como nació nuestro actual grupo de teatro: “No Más Drama”.

¿Por qué teatro?

Lo cierto es que soy un entusiasta también de la literatura y el cine, pero el teatro tiene algo especial, algo que no se puede encontrar en ninguna otra forma de arte. Es difícil explicarlo, como si fuera un sentimiento que sólo tiene cabida en un mundo como el del drama. Quizás es la cercanía entre todos los que trabajan en un proyecto teatral: la relación del director con sus actores y la relación de ellos entre sí. Es un trabajo duro y muy íntimo con los compañeros, y eso, quieras que no, acaba uniendo de una forma muy natural. Cualquier obra de arte requiere esfuerzo y sacrificio, de eso no hay duda, pero en el teatro se trata de un proceso de emociones y vivencias, quizás, más intensas. En cada ensayo hay que vivir lo que vive el personaje, hay que sentir y ver lo que ve esa otra persona que tú interpretas, sin descanso. Creo que un buen actor de teatro es el que se transforma, el que durante el tiempo que abarque su obra no hay un segundo en el que vuelva a ser él mismo. Además, pienso realmente que el teatro potencia en gran cantidad la creatividad y la fantasía del espectador. Puede resultar fácil imaginarse una historia de un libro o creerse un personaje a través de una pantalla, pero, ¿poder ver a una persona que está encima de un escenario, a unos cuantos metros de distancia, y creer que lo que le sucede es real? El espectador de teatro tiene que poner de su parte para que esas historias sean creíbles, y esa interacción entre los artistas y el observador acaba siendo cautivadora, mágica.

¿Cómo es pasar de actuar a dirigir?

Sin lugar a dudas, es un gran cambio. Cuando uno actúa, tiene mucha responsabilidad sobre si mismo: debe esforzarse mucho en buscar el personaje, probar distintos enfoques sobre el mismo y meterse completamente en una piel que no es la suya propia. Exige muchas ganas y mucho tiempo, pero es un trabajo bastante interior e, incluso, individual, a pesar de la enorme importancia del trabajo en equipo que requiere una obra. En cambio, dirigir supone estar atento a todo lo que ocurre en escena y a todo lo que podría ocurrir. Es una responsabilidad algo más expandida, ya que el director debe coordinar cada escena para que quede a la perfección, pues él es el que tiene una visión más completa y más cercana a la del espectador, y, por lo tanto, es quien debe decidir qué funciona y qué no. Ambos roles tienen, como todo, sus ventajas y sus desventajas, pero lo cierto es que estoy contento por haber podido experimentar las dos en su debido momento.

Con sólo 20 años vas a presentar y dirigir en un teatro de Madrid tu propio guión, ¿qué es lo que más te ilusiona?

Supongo que la idea de poder llegar a ver sobre un escenario algo que he escrito causa una sensación verdaderamente emocionante. Cada vez que lo pienso, me entra un cosquilleo tremendo por todo el cuerpo, unas ansias y unos nervios prácticamente incontrolables. También me reconforta saber que voy a poder compartir mi obra con el mundo exterior, lo cual, en este mundillo, es todo un privilegio. Estoy seguro de que a muchos artistas les ha ocurrido esa horrible sensación de sentir que lo que están escribiendo nunca va a ver la luz, ese angustiante pensamiento de que se está “perdiendo el tiempo” con lo que se escribe. No es sano pensar así, pero a veces resulta difícil evitarlo. Poder compartir con el mundo el resultado de todo el trabajo que nos ha llevado al equipo montar nuestro proyecto, a pesar de llevar en algún momento al pánico absoluto, la mayoría del tiempo entusiasma y da muchas esperanzas. Naturalmente, sabemos que aún tenemos mucho que aprender y mejorar, pero nos ilusiona mucho poder empezar a representar a una edad tan joven. Agradecemos todo el apoyo que nos ha dado nuestra gente, así como el del “Teatro Prosperidad”, que ha hecho posible este sueño.

Cuéntanos algo de tu obra

“Detrás del Sombrero” es un enfoque más oscuro, grotesco y psicológico sobre el célebre cuento de “Alicia en el País de las Maravillas”, de Lewis Carroll. Se trata de una adaptación muy libre y relatada casi como un thriller psicológico, lleno de misterio y emociones. Siempre he admirado mucho el mundo que presentó Carroll en aquel libro, y me pareció interesante tratar de honrarle con una obra así, que aprovechase lo que más interesante me parecía de su original, pero que también buscase una nueva historia y le diese un giro de tuerca al material. La premisa es la siguiente: en un futuro alternativo, una de las pocas ciudades que queda en el mundo es “La Ciudad de las Maravillas”, gobernada por la Reina de Corazones. Su régimen se verá peligrado por una serie de asesinatos de un misterioso personaje que deja un sombrero de copa como su símbolo en cada escena del crimen. Alicia, una joven adulta, empezará a investigar sobre el caso de este asesino, ya que sospecha que podría haber una extraña conexión entre ella y él. Así se embarcará en un viaje de una noche por la ciudad, conociendo a personajes muy singulares por el camino, decidida a descubrir la identidad de aquel hombre, aunque eso pueda llevarla a límites insospechados.

Podréis ver la obra los días 19 y 26 de marzo y el día 9 de abril a las 20 horas en el fantástico “Teatro Prosperidad”. ¿Preparados para adentraros en la Ciudad de las Maravillas?

Mattis Gabriel de la Fuente, director de “No Más Drama”, autor de “Detrás del Sombrero”

Anuncios

3 pensamientos en “Detrás del sombrero, entrevista

  1. Siempre me ha gustado la historia de Alicia en el país de las maravillas y suena interesante esa adaptación me encantaría verla, escribí algo hace tiempo basándome en dicha historia (Alicia): “Solo pido que me salven de mi, el tictac me persigue y el conejo corre demasiado rápido, no le temo al árbol, sólo le temo a lo que hay debajo de esta caída que parece eterna” yo lo llamo Lola en el país de las pesadillas.

    Me gusta

  2. La verdad es que “Alicia en el País de las Maravillas” es una historia estupenda para jugar con ella y experimentar todas las posibilidades que permite. Lo que has escrito en el comentario es muy bonito, la verdad. Si estás en Madrid en las fechas de la obra, ¡sería estupendo que vinieras a verla! Un beso y mucha suerte.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s